jueves, 18 de marzo de 2010

Fue presidente de la Nación entre 1890 y 1892, cargo al que accede al producirse la renuncia del presidente Miguel Juárez Celman, por los acontecimientos conocidos como la revolución del Parque, o revolución del 90. Pellegrini era el vicepresidente desde 1886 cuando asumió el gobierno Juárez Celman.Cuando la crisis política y económica derivó en la caída del presidente Pellegrini acepta la nueva responsabilidad, no sin antes asegurarse de recibir el apoyo expreso de quienes podían -por su solvencia- facilitarle el dinero imprescindible para afrontar las necesidades más apremiantes del Tesoro Nacional. Como consecuencia de la crisis interna sumada a la suba exorbitante de la cotización del oro, es liquidado el Banco Nacional, creando Pellegrini el Banco de la Nación el 25 de octubre de 1891.Impone una administración muy austera en pos de equilibrar las cuentas públicas. Se recuperan las Obras Sanitarias y ya no se hacen concesiones ferroviarias a capitales extranjeros. Nacido en Buenos Aires, su carrera política se había iniciado tempranamente. Siendo joven toma parte como voluntario en la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay.
En 1864 ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, siendo uno de sus 73 alumnos.En 1869, a los 23 años, se doctora con una tesis sobre "Derecho Electoral". Comienza su actuación política relevante como diputado provincial, renunciando a ella al ser elegido diputado nacional el 1° de enero de 1873. Su primer proyecto se refiere a la "Conversión del papel moneda", habiéndose incorporado a la política enrolándose en las filas de Adolfo Alsina, jefe del Partido Autonomista Nacional. Frente a Alsina aparecía Mitre con el llamado Partido Liberal. Esta ubicación de Pellegrini explica que -siguiendo a Alsina- se identificara con Sarmiento primero y con Nicolás Avellaneda después.En 1883 -como senador nacional- presenta un proyecto para la fundación del Banco de la República Argentina, reflotando también viejos proyectos de construir un puerto digno de la pujante metrópoli. Desempeña posteriormente una misión financiera y a su retorno, en 1888, se convierte en ministro de Guerra y Marina, durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca.
Brillante orador y destacado jurisconsulto y economista, ante el rechazo de sus gestiones por la unificación de la deuda externa en 1901, se convierte en un fervoroso opositor a la presidencia de su antiguo amigo Roca, y en la legislatura lo acusa con dureza, plegándose a quienes reclaman la reforma electoral. Se convierte así en el jefe natural del antirroquismo.Cuando grupos que le reprochaban su manejo de la deuda externa a pedido de Roca fueron a apedrear su casa, Pellegrini salió a encararlos pese a que su salud estaba deteriorada. Los convocados dejaron las piedras y se retiraron. Cuando murió, una multitud reconoció su aporte a la vida del país, concurriendo a la despedida de sus restos en el cementerio de la Recoleta.

CARLOS PELLEGRINI